Hola Ferrán,
ya sabéis, yo soy muy cabestro. Los dirigentes se lavan las manos porque en este caso (también) se lo permitimos. Los humanos somos la pera. Somos capaces de hacer catedrales churriguerescas, de enviar una nave a la luna y de inventar el pilpil ;-) peeeeero de otros temas, ni papa #-/ Lo complicado es encogerse de hombros.
Si lo de las setas sigue adelante en esos términos supongo que tendremos que adquirir la sal en el mercado negro. ¡Menudo enyugue puede darle a alguien con una sobredosis!
Saludos,
Jose