Buena descripción de lo sucedido en la feria. Había grandes vinos de los que haces buena mención. La decepción desagradable fué en Bodega Rejadorada, les pedí 2 culines para probar el Bravo, para sacarlo y comentarlo en el blog, y se negaron, tenían una botella llena expuesta y otra vacía, pese a advertirles que éramos del mundo del vino.
Entiendo que cuando se va a una feria, te piden un vino no conocido por la mayoría del público y que está presente, es por algo y que la persona que lo pide sabe de qué va el tema. Pero en este caso se negaron. Perdieron un cliente. Adiós Novellum, adiós Bodega Rejadorada.