Mara, muy buen artículo que resume fielmente lo vivido durante la cata, reconociendo el mérito de Alejandro López que la dirigió de una forma magistral.
Respecto a las añadas antiguas, he de reconocer que me enamoró la 78, que encontré mucho más viva y expresiva que la 94, a pesar de ser de sus 16 añitos de diferencia.
Y respecto a los vinos de la añada 2010, que me parecieron muy buenos en general, he de destacar que me gustaron especialmente el Graciano y, sobre todo, El Alto de la Caseta del que pienso que se va hablar mucho y bien en un futuro muy inmediato.