Hombre, yo creo que cuando hay un comensal que claramente molesta a los clientes el jefe de sala debe intervenir, eso sí, utilizando mucho tacto y discrección, pero me temo que en la mayoría de los casos el alborotador se lo tomará a mal, así que no me extraña que se lo piensen mucho antes de intervenir. Es lo que tiene ir tan tarde a cenar. Saludos.