Te quedaste con las ganas del monográfico de bonito y de meterte un GT. Y se te olvida decir que también pasaste del vino de postre. Últimamente es renuncia tras renuncia a los vicios. Lo siguiente será el café y el cigarrito (al tiempo). A este paso te veo poniéndote un chandal y pedaleando sobre una bici estática. Tenemos que vernos para intentar reconducir la situación.