Ya se que los bueyes vascos tienen el rabo juguetón, pero pequeñito. Afortunadamente ese no es el caso de los bueyes catalanes y nos da para todos, jejeje...
Queda claro que los platos de rabo de toro o de buey brillan por su escasez, pero es que decir que te has comido un plato de rabo de ternera, no mola.
Besarkada handi bat.