Si tenemos en cuenta que es un tres estrellas y que ha sido número uno del mundo de la famosa lista lo cierto es que los precios son sumamente ajustados, como siempre hay que mirar la carta porque hay vinos que están mejor de precio que otros, pero por lo general no están inflados. Incluso vinos que son mitos en Francia como el Leroy y el Raveneau están a un precio sorprendente…
Y lo que te dice Enrique, visitar la bodega con Pitu es uno de los momentos más especiales que se pueden vivir en un restaurante, al menos para los que nos gusta el vino, con esos 5 altares dedicados a sus 5 zonas preferidas del mundo: Champagne, Borgoña, Riesling Alemán, Priorato y Jerez.
Saludos,
Eugenio.