¿Hambre? ¡Imposible! Ya la última parte de las gambas y cigalas sobró pero por lo visto si te quedas con hambre te ponen un entrecot para rematar…es un restaurante de los que yo llamo “de terruño”, mucha honestidad en la cocina. Y de esos de “kilómetro 0” que llaman ahora.
Saludos,
Eugenio.