El servicio es absolutamente heterogéneo. Tienen una persona que es un auténtico encanto (la hermana Manglano) y otra mujer más joven, altiva y soberbia, que se da unos aires de grandeza que me provocan un rechazo tan acusado que me impide ir, y mira que me gusta este sitio, he disfrutado mucho ahí.
Pero Oti, "es pa darte"... A Manglano se va a comer de sus productos (embutidos, salazones, conservas y... QUESOS) tío, no una ensalada de lentejas y un huevo poché, no me odas!
Estás de un snob quepaqué
Jajajaja