Y es que si vas a comer a piñón fijo el bacalao y el cabrito y lo bordan, pues como el éxito es total. Efectivamente toda su oferta es sencilla, sin fuegos artificiales y esas cosas. Lástima el tema de postres. Quizás mi nota en el apartado de comidas sea un poco alto para algunos, pero creo que ya he dicho en varias ocasiones que yo puntúo a los restaurantes de forma relativa, es decir, por su posicionamiento.
Feliz Año 2015 y un abrazo.