Hola compañero, viene bien aunque sea por una vez soltarse toda la presión, despojarse de esa manía de analizar cada plato, de cada ingrediente, de apuntarlo todo pensando en la crónica posterior...por una vez, simplemente sentarse y dejarse llevar.
Estupendo regalo el que te hicieron Diego...a ver si a mí me cae algo similar en San Juan...¡ah! Y en San José ;-)
Un saludo,
Juanjo.