Osea que el trabajo duro para el suegro. Si es que...
Los mejores, fuera de mi casa, los comí en Mogente, en un restaurante llamado Mas de Monserrat, el cual cerró. Eran distintos, pero cojonudos. El cocinero tuvo la excelente idea de hacer croquetas con la caza y las sirvió rodeando la torta que llevaba sus propios trozos cocidos y trompetillas de la muerte entre otras. Bueno chico, un espectáculo.