Son una locura, pero muy difíciles de encontrar fuera de Huesca. En Zaragoza, apenas ni se conocen. Son de Huesca, Huesca, como bien dice la amiga Selecta.
Fíjate que yo la primera vez que las probé fue ya con 18-20 años... Lo recordaré siempre, pues me fui con un amigo de acampada a la chopera de Benasque, y fue en un barcillo de esa preciosa localidad donde las probé. Repetimos tres veces.
Y poquicas veces más he vuelto a tener el placer de probarlas.
En cuanto las veo, desde luego las pido. Sabor a tope, casquería power suavizada con el arroz... Rebozadas son exquisitas.