Normalmente estoy de acuerdo con el maestro Sabina, pero en este caso él habla de mujeres y nosotros de gastronomía, así que yo no le haría caso.
Por desgracia yo todavía no he sido feliz en el Maralba pero tengo unos cuantos amigos que si lo han sido, así que me hago el propósito de pasarme por allí en cuanto tenga la oportunidad.