El acompañante generalmente solia ser esto que tú describes y a mi en conjunto me parecían demasiado secos y falta de sabor. Sin embargo las patatas cuando las presentaban al horno, a la brasa o simplemente fritas, tenían un buen punto de hechura un buen sabor etcétera.
También la carne, bien fuese, de cerdo, pato, ganso, cordero o el codillo, todo lo que probé me pareció que tenía un punto excelente y nada seco, que en general estas tipo de carnes suelen pecar en ello.
Me resulta curioso, y en general a mis acompañantes bastante versados por cierto en comidas, que un codillo de un tamaño tan grande, consiguiesen un punto tan uniforme en todo su contenido.