No conozco ese lugar. Me parece muy triste que ni los empleados conozcan lo que llevan entre manos o más triste que quieran colarte un gol, vete a saber. En cualquier caso te felicito por la crónica, no te veo mucho por aquí. A ver si te dejas caer con más frecuencia ;-)
Recibe un cordial saludo.
Javi