Recuerdo con mucho cariño a mi tocayo Javier y como nos llevaron en volandas en aquella visita ya hace más de dos años, junio del 2013 para ser exactos. Recuerdo la cara de sorpresa que ponía Mara desenvolviendo ese regalo llamado "nécora". Por eso ver tú crónica me ha hecho sonreír y ponerme nostálgico. Es muy bonito y el recuerdo perecedero cuando alguien te hace sentir como en casa.
Mi más sincera enhorabuena por tan entrañable vivencia.
Abrazotes
-
Aunque lo parezca no es un safari :-D
-
Como un rey ;-)
-
El regalito;-)