Y mira que no fío demasiado de los recepcionistas...
Desayuné en casa y cuando en el aeropuerto vi que el vuelo se retrasaba volví a desayunar, aparte de lo del Albalá en el hotel un sándwich malo de "cohones" (por si lo lee Jon, esto también está en andalusí), y a precio del jamón del Albalá.