Realmente sorprendente la política de precios de este restaurante. Sí que disfrutamos de lo lindo, máxime si además ves la cuenta. No sé si para la próxima vez, intentaremos el menú degustación por 39€ que tenía muy buena pinta.
Cuando salimos, la sensación fue muy parecida a la que tuvimos con otro restaurante hace 3 años en Benavente: El Ermitaño. Comer tan bien por esa calidad, buen hacer en cocina y sala y a esos precios resulta hoy casi una utopía.
Saludos