La de pirolas que habré hecho cuando iba al colegio en el Agudo, más que en los cántaros... :D
Ya una vez fuera de la vida académica, al único que he ido de la zona a comer es al Royo (también medio obligado, todo hay que decirlo), en el que me dejo caer de vez en cuando, y por lo que veo, seguiré haciéndolo.
Por cierto, que encima de que parece más bien caro, además de costilla había pierna, ¿no?.