Buenos días, soy Pino de La Legua y fue un placer catar con vosotros, académicos, los rosados nuevos de Cigales. Permitidme opinar sobre el debate abierto por Jacomur y G.M. sobre los aromas del 7L rosado de una noche, el primero, el más pálido de la muestra, el nuestro.
La cata es un ejercicio personal y cada cual es libre de utilizar los descriptores que quiera. No obstante, el aroma a plátano del que habláis se asocia habitualmente con acetato de isoamilo, un éster originado por las levaduras del tipo Saccharomyces Bayanus, que no intervienen en absoluto en la elaboración de nuestro rosado de una noche.
En el caso de nuestro vino, lo que predominan en nariz son marcados aromas de fresa madura, dulzona y golosa, que pueden llegar a confundirse con aromas de plátano, papilla de frutas... Como expuse durante la cata, la intensidad aromática es fruto de su elaboración en blanco que consiste en someter al mosto a una criomaceración con objeto de extraer el máximo potencial aromático de los hollejos, sin extracción de taninos, preservando así los aromas propios de cada variedad:
Tempranillo: zarzamora, grosella, fresa…;
Garnacha: frutas rojas, frambuesa, fresa y regaliz;
Cabernet Sauvignon: pimiento verde, menta y eucalipto.
Aromas todos ellos presentes con mayor o menor intensidad en nuestro rosado. El contenido alcohólico (13,5%) subraya la nota dulzona de estos aromas, pero tan solo en nariz, pues en boca el alcohol queda compensado por la acidez, permitiendo que aparezcan progresivamente otras notas más herbáceas y balsámicas (en concreto el regaliz y los mentolados).
Aprovecho la ocasión para agradeceros vuestra presencia en la presentación del rosado en rama, e invitaros a visitar Finca La Legua y disfrutar juntos de una nueva cata comentada y discutida! Del rosado, y de los tintos, que también tenemos y espectaculares.
Abrazos