Es que el ajo mataero o ajopringue, que es como se llama también, es sencillamente un vicio como esté bien hecho. Camino del nacimiento del río Mundo, en Riópar, no había nadie que me despegara de la barra del bar donde paramos a hacer un tentenpié. Un plato simple y con fundamento que define a la perfección a La Mancha.
Si pruebas la paloma aún es más dulce. Qué recuerdos de esas dos bebidas que preparaban mis dos abuelos los veranos a la fresca en una palangana.