Dos horas de cola, me como luego el establecimiento incluido.
Cuando estuve, hace ya unos años, recuerdo que estábamos cuatro gatos comiendo. La impresión, el día anterior cenamos en Diverxo, fue una continuidad de sorpresas brutal!
Lo tengo apuntado para cuando vuelva a Madrid, pero sabiendo las colas habrá que ir con mucho tiempo!