Coño Diego, fantástica experiencia y muy bien contada. Lo servir los vinos en una góndola o echarles especias sigo sin verlo, pero bueno, todo forma parte del espectáculo y hay que ponerlo en contexto. Me sorprende vuestra capacidad viajera, después de comer ahí vuelta en coche para Valencia…yo no podría.
Hay que reconocer que la cocina de este restaurante es algo único y sin igual al menos en España, a ver si vuelvo algún día, aunque por desgracia veo que los precios son ya de tres estrellas igualmente…
Saludos,
Eugenio.