El ragout estaba excepcional, una salsa densa y trabajada, con todo el sabor de los jugos del bogavante, para mojar pan sin parar. Y con ese contrapunto de la trufa…no es un plato ideal para una cena pero bueno, un día es un día. Cocina con sabor y fundamento, buscando la esencia en esas salsas que cada vez se trabajan menos…
Saludos,
Eugenio.