Jajajaja, era broma. Y es verdad lo que dices, la calidad de la copa debe ser inversamente proporcional al número de comensales, si no, la reposición de la cristalería acaba saliéndote por un ojo de la cara. Como comentas en tu cata, esos viejos barolos tienen aún tanta garra que necesitan aireación, y por tanto, un modelo Riedel, Spiegelau o Zalto de boca ancha les va de perlas.
Un fuerte abrazo y a ver si cuando nos veamos abrimos algo rico,