Me ha encantado tu profuso comentario sobre este restaurante, pero te he de hacer unas cuantas apreciaciones.
Criticas mucho la exigua cantidad de comida de los entrantes, pero se ha de tener en cuenta que son eso, entrantes, y que no eran nada más que cuatro platos de entrantes, no creo que se tratara de ponerlos llenos.
Lo del bombón. Al margen de la idoneidad de poner un bombón dulce como entrante... Hombre, eso de pinchar un bombón líquido con un tenedor... ¡A quién se le ocurre! No creo que sea un olvido de la camarera advertir de algo tan obvio, cuando ya advierte que se ha de comer de un solo bocado, lo que implica la necesidad de mantener la integridad del producto hasta llevarlo a la boca.
Lo que más me ha sorprendido es el precio, 25 euros por cuatro entrantes, un principal de presa de Black Angus, postre y cerveza maridada. Lo encuentro baratísimo. No esperarías que te pusieran un chuletón de medio kilo por ese precio.
Para llenar la tripa ya existen otros restaurantes y otros precios.
PS: La fruta del dragón es la pitahaya.