A ti ya no te hace falta GPS para llegar, es el estómago quien te guía :-)
Eso es ser fiel, sin duda. Pero disfrutando así, es lo lógico.
Todo tiene buena pinta pero esa corvina tenía que estar de muerte. Se ve en la foto que está perfecta. Y no quiero ni pensar en ese carpaccio de higos... Un abrazo