Muy buenas, Joaquin.
" Vuesa Merced " : ¡ menuda consideración ! Sí, estoy vivo a pesar de mi edad canónica y de la pandemia de Covid 19. Por cierto, un académico - saliendo de su letargo - hizo notar que no debíeramos decir, en francés, " le Covid " sino " la Covid ", porque la letra d viene de la palabra inglesa " desease ", que significa " la maladie. " Mientras tanto, el Congreso de los Diputados votó la Ley de la eutanasia. Podemos ver la diferencia entre un país preocupado por su purismo lingüístico, hasta el ridículo, y su vecino que está en la vanguardia del progreso social.
El rosado de Château Simone es delicioso pero, ahora, cuesta un riñón, unos 30 € ( véase mi nota de cata : añada 2007. ) No vale la pena comprarlo : prefiero con mucho el rosado de prensado directo de Château Pradeaux ( 16 € ) o el de Château Sainte-Anne ( 16 €. ) Ambos vinos - AOC. Bandol - son ecológicos.
En efecto, la familia Rougier - típicamente francesa - carece de saber vivir y es orgullosa como un pavo real. Me acuerdo de la calurosa acogida de María José López de Heredia y de la de Jesús Madrazo en 2012 : era otro planeta.
Afablemente / Alain