Qué suerte poder leer a un aragonés testarudo (5%), que suerte que aún existan joyas que merezcan ser buscadas, halladas y disfrutadas, que suerte que aún podamos gozar de buenos contadores de historias; que pena que no nos las puedas contar delante de una lumbre y con una copa de este vino en mano. Lumen fidei.