Pues yo cuando no voy solo (o en pareja) he optado por no mirar la cuenta porque si no lo digo mal conmigo mismo y si lo digo me lo recriminan a veces. De hecho lo leía y decía está mal, adivinar lo que falta y michos tampoco caían en qué era.
Ahora sí que me entero al subir el comentario a Verema... y la verdad es de una frecuencia inesperada.
Saludos