Ofertas de este tipo ya existen actualmente en el mercado, bien a iniciativa de las propias bodegas o de empresas especializadas. Entiendo que debería estar orientado el enoturismo pensando en que el socio de Verema es un amante y apasionado del vino, e incluso los hay con grandes conocimientos en la materia. Con ello quiero decir que no debería dirigirse tanto hacia el turismo sino que los bodegueros deben pensar que el público receptor del enoturismo vía Verema es un público especializado en la materia. Aunque comprendo que al final el servicio que se preste irá dirigido a cualquier tipo de consumidor final.