Por lo que respecta a los comentarios en tú artículo referidos a la falta de presupuesto en comunicación, promoción y marketing de los vinos españoles, tanto en el mercado nacional como, especialmente, en el internacional, no puedo estar más de acuerdo. Lamentablemente en los planes de empresa en este sector (¿cuantas bodegas los tienen?) la participación porcentual de estos gastos, que no dejan de ser una parte más de la inversión -en imagen- de las bodegas, apenas existe. Es más, en momentos de crisis como el actual, el presupuesto de marketing es el primero que se resiente cuando, seguramente, sería el momento de hacer un mayor esfuerzo para no caer en el rincón del olvido del consumidor, como tantos otros.
Si, en lugar de hablar de bodegas o empresas individuales lo hacemos de instituciones (privadas o públicas) o corporaciones, la tendencia al individualismo es notoria. Recientemente escuchamos en las principales emisoras del país anuncios de vinos de una determinada zona (como Rueda o Ribera del Duero) o, si el presupuesto lo permite, hasta incluso en medios televisivos (como es el caso de Rioja). ¿Para cuando un esfuerzo conjunto, sobre todo orientado a los mercados internacionales, de creación de imagen del vino español?. Si hay muchos norteamericanos, por poner un ejemplo del mercado receptor más influyente en los últimos años, que dificilmente ubican España en el mapa, ¿como van a saber donde está Rueda, Ribera del Duero, Toro o Utiel-Requena -por poner simples ejemplos- y cuales son las características de sus vinos?. Queda un gran esfuerzo por realizar en este sector que implica, a la par, un cambio de mentalidad empresarial, en el ámbito individual, y una mayor capacidad de crear alianzas estratégicas en el plano institucional. De nuevo, los Consejos Reguladores y los gobiernos -sobre todo regionales y nacional- tendrían muchas cosas que decir en este apartado.