Estimado SergioNestor,
Lo primero que me gustaría aclarar es que en ningún momento he entrado a valorar, contrarrestar y ni siquiera opinar sobre su crítica o valoración a mi restaurante; puedo estar o no de acuerdo con sus afirmaciones sobre la carne, acabados de los platos, etc… pero le repito que no he entrado en ese tema en ningún momento.
Me he limitado en todo momento a aclarar que se trató de un “malentendido”, del que usted no tuvo la culpa y por el que le pedí disculpas. Creo que era necesario aclararlo, por lo inusual de nuestro caso concreto.
Lo que sí quiero precisar, ante afirmaciones suyas del tipo “en un salon de celebraciones con pretensiones”, o bien “aun siendo un salon de banquetes, nos imaginamos con cocina común,” es que dicho salón de banquetes es una empresa consolidada en la Región de Murcia, con casi treinta años a sus espaldas (con sus errores y sus aciertos, cuyo balance queda explícito, por sentido común, en este párrafo) y más de un millón de comensales servidos y satisfechos en su haber (no es una forma de hablar, literalmente).
Cierto es que hay una “insinuación” en una de mis intervenciones, que pasaré a aclarar definitivamente y es que nuestro (su) Ricardo, le identificó a Usted (el cliente que nos visitó y comió ese día y escribió esta valoración en el foro) en esa foto que indico, la que bajo ella figura el nombre de Domingo, corroborando mi identificación anterior a la suya, pues yo también le vi (saliendo del parking cuando usted llegaba, justo donde usted aparcó su vehículo posteriormente).
Hoy hemos ido a comer al Restaurante Amaro mi pareja y yo, por cierto, bastante bien y en esencia de acuerdo (hablo por mí) en sus propias valoraciones de ese local (en cuanto a que sorprende, dentro de su “división”, esa inquietud en tal localización geográfica), añadiendo a esto que me han caído de maravilla, he visto (como profesional) inquietud, ganas (empezando, eso sí, pero lo que importa “está”), en resumen, una gente de la que me encantaría ser amigo y porqué no “colaborador”, o como mínimo, colega en el mejor sentido del término (fin de mi “crítica” a dicho local, en respuesta a su “Allá cada uno con su conciencia”).
Dicho esto hemos preguntado al final de la comida por el cocinero, pero no ha salido y a continuación por el tal señor Domingo, pero no le conocían de nada, ni trabajaba allí ni nada de nada, hasta que yo les he dicho que salía su fotografía y nombre en su propia página web en la sección de “fotos de familia” y entonces, con evidente nerviosismo, este chico (que repito, me ha caído muy, pero que muy bien) ha “recuperado” la memoria, haciendo referencias un poco abstractas sobre tal persona (no se me quedó claro si era un buen cliente, un buen amigo o exactamente qué…). La situación es que, según Ricardo y yo mismo, el señor de la fotografía de la web llamado Domingo, es la misma persona que nos visitó, usted, con el Nick SergioNestor; según usted, tal persona es un camarero de la casa, pero no un gestor o co-propietario y según los propios del Restaurante Amaro visitados hoy personalmente por mi, primero no sabían quién era y luego no acababan de saberlo (una vez dicho por mí lo de la foto de la web y por otra parte, una vez entregada la tarjeta de crédito de mi empresa, con el nombre de la empresa, al pagar).
Lo único que hago es poner todo esto en conocimiento de cualquiera que pueda leer en este foro, para, según sus propias palabras “Me limito a describir mi pequeña experiencia personal, y que cada uno pondere, según le vaya”
Dado que (vuelvo a sus palabras) “considero este foro plural y condescendiente con las opiniones ajenas, las cuales personalmente siempre he considerado y respetado”, le ruego acepte usted mi “pequeña experiencia, positiva ó negativa”, con respecto a todo este asunto.
Por último comentar abiertamente que, vuelvo a repetir, no he entrado ni un solo momento a valorar, contrarrestar o intentar desmerecer crítica alguna (en cuanto a lo puramente gastronómico), ni tampoco lo he hecho en esta intervención, lo que no significa que no tenga yo tanto derecho como usted a hacerlo, en eso se basa la libertad de este foro.
Lo elegante, correcto y educado de los discursos es siempre de agradecer, pero no perdamos nunca de vista lo verdaderamente importante, el contenido, su esencia.
Dicho todo esto, Casablanca… El Taller, queda por entero a su disposición, sea usted quien sea. Con total sinceridad. Atentamente