Totalmente de acuerdo. Una de las mejores oportunidades de feedback de que dispone el restaurador la tiene en cada una de las mesas de cada uno de los servicios diarios que realiza. La premisa necesaria es la predisposición del titular del negocio a ser receptivo no sólo en las adulaciónes, sino también, y no menos importante, en las apreciaciones no tan favorables o sugerencias que puedan hacer sus clientes. Recopilar esa información es parte de sus obligaciones como empresario ("emprendedor", término muy de moda), analizarla, contrastarla y tomar decisiones al respecto. No hay que perder el norte: cualquier restaurador lo es, no sólo por expresar su creatividad y disfrutar con su trabajo, sino también para vender su producto y ganar dinero. Todo ello en el marco de su estilo personal e irrenunciable.
También es verdad que todos los comensales son distintos, unos más reservados, otros algo temerosos o vergonzosos, y otros más abiertos, que no dudan en expresar su opinión directamente al restaurador, si éste le pide su parecer sobre el servicio realizado. Deberá, pues, pulsar las opiniones de sus usuarios, utilizando instrumentos variados y complementarios (aquí entra en juego la "psicología" del restaurador y su actitud imaginativa y proactiva). Pero, evidentemente, es una labor importantísima para saber qué está pasando en su negocio. ¡Cuántos restaurantes han visto mermar progresivamente el número de comensales sin saber el motivo!, pues a la típica pregunta verbal del restaurador al cliente: ¿qué tal?, ¿les han gustado los platos servidos?, casi todos los clientes les han respondido muy sucintamente: ¡muy bien, todo estaba muy bueno!
Recuerdo que algunos utilizan un formulario muy abierto para que el comensal exprese, de una manera más confidencial y anónima, su opinión y sugerencias. Recuerdo que Samsha lo hacía con pequeños formularios enrollados en una figura de mariposa, provista incluso de un pequeño bolígrafo.
Portales como éste, en el que quienes participan son inequívocamente usuarios, son importantes instrumentos para ese mismo fin. Y no digamos más si hablamos del uso de INTERNET, con las PÁGINAS WEB "imprescindibles" para TODO RESTAURANTE; BLOGS, REDES SOCIALES, etc.
Saber nutrirse de esa información es algo irrenunciable para todo restaurador que pretenda vivir de su negocio.