Excelente crónica. Y no menos excelente la labor de Joaquín Tomás al frente de Brindis, por conseguir aglutinar una vez más en una ciudad "de provincias" como Albacete, un ramillete -aunque sería más apropiado decir un "jardín"...- con las más selectas "flores" o firmas de la enología castellano-manchega y "adláteres".
Asi que no me queda otra que decir ¡¡Chapeau!! tanto al cronista como a los actores intervinientes.
De auténtico lujo...