Casualidades de la vida... estos dos excelentes RIbeiros son los últimos blancos que hemos tomado ayer y anteayer respectivamente, considero que algún peldaño por encima el Coto de Gomariz. No me extraña en absoluto sus éxitos. Conceptos diferentes para una misma filosofía, y esa es el placer del catador.
Enhorabuena por la crónica