Staging ::: VER CORREOS

Viticultores lunáticos.

44 respuestas
    #1
    Llevataps

    Viticultores lunáticos.

    Por las tierras catalanas circula un dicho, muy antiguo y perdonar que empiece así, pero lo que te enseñan de pequeño no se olvida. Dice así:

    "Pagés lluner no omple el graner".

    La traducción es "agricultor lunero, no llena el granero". Me ha quedado hasta rimando (a la primera, casualidad). Pero vamos al significado. Esta frase quiere decir simplemente que si esperamos a la fase de la luna correspondiente, demoramos los trabajos, cuando otro dicho dice: "No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy".

    Bien con esta introducción, algunos ya se tirarán de los pelos, pero solo me remito a dichos populares. En realidad la influencia de las fases lunares está ampliamente contrastada y pocos agricultores no las tienen en cuenta para las siembras y para los trasiegos del vino.
    Pero, la duda que me preocupa y que debe preocupar a muchos viticultores, es ¿Cuáles son aquellas labores en que es imprescindible tener en cuenta a nuestro satélite y cuales no son tan importantes, si tienen menor impacto?
    Porque a veces no siempre se puede compaginar; pero claro luego te viene una plaga...
    Luego tienes que sulfitar a tope...

    Y la Luna tiene la culpa! Aunque da gusto verla cuando esta llena y andar por el campo con su luz.

    #4
    Xurxotinto

    Re: Viticultores lunáticos.

    Es un tema muy delicado. Hay gente que cree absolutamente todo lo que tenga ver con las fases de la luna, otra que cree algunas cosas y otra que piensa que no tiene influencia en absoluto. Por lo que tengo leído hasta el momento (más bien poco), no hay evidencias científicas de que la luna influya en la viña y/o en la bodega pero lo cierto es que yo sí noto que las vides crecen más rápido en creciente y muy poco en menguante y luna nueva. Quizás no sea así pero a mí me dá esa impresión.

    En bodega, pienso que las lías están más aposentadas en menguante y nueva. Y más alborotadas en creciente y llena pero no lo he llegado a comprobar empíricamente.

    Si alguien sabe de pruebas científicas que prueben la influencia de la luna en plantas y en volúmenes pequeños de líquido, sería muy interesante. Si no, tendremos que hacer nosotros mismos los estudios o seguir confiando en el saber popular...

    #5
    Llevataps
    en respuesta a Xurxotinto

    Re: Viticultores lunáticos.

    Ver mensaje de Xurxotinto

    Mira lo que decía el agrónomo francés Jean de la Quintinie fundador de los huertos y vergeles de Luis XIV en Versalles: "injertad, sembrad, plantad en cualquier cuarto de luna y yo os digo que tendréis un éxito igual, siempre que vuestra tierra sea buena y esté bien preparada, que trabajéis con destreza, que las semillas sean de calidad, que la estación no sea inadecuada. El primer día como el último son igualmente favorables."

    Los científicos se muestran en general escépticos. Pero los agricultores, avalados por su experiencia, siempre han transmitido su saber teniendo en cuenta en todo momento el calendario lunar.

    Cuando me enseñaron los rudimentos más habituales de agricultura, fangar, abonar, sembrar, aporcar y todas esas cosas, ya venían los trabajos condicionados por la fase lunar; que se tenía como totalmente cierta e indiscutible por los agricultores. La práctica en este sentido debe tener un origen antiquísimo. Por lo tanto, las gentes del campo han debido de tener tiempo suficiente de comprobar los resultados y beneficios de aplicar estas técnicas. Posiblemente haya cultivos que sean más sensibles que otros a la influencia lunar. De hecho la luna llena produce una fuerte claridad que sin duda pueden captar las células clorofílicas de las hojas. Otros dicen que en creciente la sabia tiene tendencia ascendente. Pero claro ¿es definitivo en las prácticas agrícolas?

    #6
    Xurxotinto
    en respuesta a Llevataps

    Re: Viticultores lunáticos.

    Ver mensaje de Llevataps

    La única manera de salir de dudas es experimentar por uno mismo pero con rigor. A mí no me vale la tradición popular por si sola porque por tradición se llevan siglos haciendo cosas mal. Pero, de momento, y hasta que yo no demuestre lo contrario con mis faenas agrícolas seguiré dándole un cierto voto de confianza a la tradición popular. Es decir, ni quito ni doy la razón. De momento...

    #7
    Llevataps
    en respuesta a Xurxotinto

    Re: Viticultores lunáticos.

    Ver mensaje de Xurxotinto

    Claro, no nos queda más remedio.

    Yo si he leído algún estudio científico, en que se hacían siembras correlativas en fechas y parece que daban la razón a la cultura lunar de los agricultores. Pero hace un par de años y no recuerdo las fuentes; sería interesante poder recuperarlas en la web. Tampoco recuerdo un estudio especialmente exhaustivo, que hubiera trascendido a las universidades.
    Echaré un vistazo por si acaso lo pueda encontrar.

    http://www.libertaddigital.com/opinion/fin-de-semana/enologos-lunaticos-1276236742.html

    Este enlace es muy interesante. Un artículo de hace unos años.

    #8
    Llevataps
    en respuesta a Xurxotinto

    Artículo de autor desconocido

    Ver mensaje de Xurxotinto

    He encontrado este artículo que circuló hace unos años. Algunas cosas son un tanto inquietantes. ¿Darías credibilidad a todos los temas?

    INFLUENCIA DE LA LUNA EN LA VID Y EL VINO
    Comprobaremos que tales creencias son sensiblemente parecidas con las correspondientes al arbolado frutal. A tenor de lo observado durante varios años de recogida de datos acerca de la influencia lunar, puedo prometer que los dictamenes mas conocidos y experimentados se refieren en primer lugar a los ajos (se salen del suelo si los siembran en fase errónea) y del brazo con este, en puntuación parecida en el grupo de populares, el efecto que sufre un sarmiento de viña podada en creciente: queda pulverizado al cabo de pocos meses. En contrapartida, si tal operación se realiza en Luna Vieja, conservara su aspecto y lozanía mucho tiempo después.
    Se recomienda efectuar las labores de la parcela en Luna Vieja. De tal suerte quedara la tierra desmenuzada, con pocos terrones y sobre todo con más capacidad de retención hídrica.
    En cuanto a la obtención de nuevas plantas, tanto el pie como el injerto se cortaran de la planta madre en Luna Llena y preferiblemente dos días después de haber hecho el pleno. Cuando llegare el momento de injertar, el viticultor elegirá idéntica fase. Ello obedece a dos razones básicas: 1ª) Tal como anteriormente se ha dicho, los cortes hechos en Luna Vieja conservan la madera. 2º) Esta fase es contraria al crecimiento, por tanto frena el desarrollo de las yemas a favor de la buena unión del injerto.
    Llegado el momento de plantar la viña en nuestro campo, se procurara hacerlo en Cuarto Creciente, así tendremos mas crecimiento. En este concepto cabe una reconsideración de tipo teórico: ¿debe hacerse lo mismo en terrenos fértiles de regadío? La respuesta es un no, ya que lo mas aconsejable para este lugar determinado es la plantación en Menguante frenando así la expansión vegetativa, con el consiguiente adelanto en la producción. Pero la realidad es otra. En suelos de calidad agronómica como el mencionado, el vino no estaría en relación cualitativa con el terreno, es decir, obtendríamos un caldo de poca graduación. Aparte de lo dicho, es obvio que tales parcelas suelen reservarse para otros cultivos más exigentes.
    Un capitulo de indiscutible importancia es la poda, que precisa aun del arte y saber humano por muchas prepodadoras o tijeras neumáticas que suavicen el trabajo. Como es de suponer, la influencia de nuestro satélite juega también su papel. La norma general para la viña es podarla en Menguante para obtener sarmientos robustos y excelentes racimos. En Creciente los sarmientos se alargan más pero con menos grosor de madera y las uvas resultaran pequeñas. La especialización lunar supone también determinadas circunstancias y su solución. Estudiemos dos de ellas.
    1ª En viñas o parras viejas, cada tres años se podara uno en Cuarto Creciente al efecto que predomine mas la vegetación de la cosecha, reponiéndose así dentro de sus posibilidades.
    2.ª Las plantadas en tierra de mala calidad o que no crecen como seria de esperar, hay que podarlas año si y otro no en Creciente para incrementar su vigor.
    Aprovecho la oportunidad que me brinda el tema de la poda en vid, para señalar el interés, que en ciertos casos posee el podar en una fecha determinada para proteger las uvas de ciertos enemigos: hacerlo el 2 de febrero.
    En líneas anteriores se mencionaban las parras viejas. El saber popular, autentica cátedra de conocimientos e ignorancias, muy acertadamente no confía demasiado en el aprovechamiento de la viña entrada en años, al contrario de otras especies que producen mas si el hombre que las planto es de otra generación: "olivares de tu abuelo, higueras de tu padre y viña de ti mismo".
    En cuanto a la vendimia hay que hacerla en Menguante, para que el vino salga mejor y dure más tiempo. De igual modo, el agricultor llenara sus barricas y toneles para consumo domestico en esta misma fase y por los mismos motivos.
    Los que vivimos en zonas rurales aun tenemos ocasión de ver muy de tarde en tarde, algún desván con cañas y cordeles donde cuelgan unos sabrosos y dulzones racimos que proveerán el postre familiar durante el invierno. Estos frutos deben recolectarse también en Menguante y a ser posible en fechas con poca humedad atmosférica, o sea en "día claro y enjuto".
    Aunque clamen al cielo las técnicas de la moderna enología, se recomienda no remover o trasegar el vino en viernes, porque se vuelve agrio. Esto que parece una simplicidad de reglamento esta subrepticiamente en vigor. Podemos hablar de cooperativas donde no se cree en semejantes devaneos, pero que curiosamente el vino reposa cual bendito en el paraíso durante las veinticuatro horas que forman el viernes sin suministrar un litro a los socios. Cabe añadir que en muchos lugares se transvase el vino o se le añade algo de vinagre este preciso día para convertirlo en el agrio e indispensable liquido para el aderezo de ensaladas.
    Con el debido respeto a la bacteria Saccharomyces Ellipsoideus, de profesión sus fermentaciones alcohólicas del mosto, el vino posee una crecida lista de trucos y soluciones para mejorarlo. Y como no, otra lista de remedios supuestamente infalibles para curar o mitigar los efectos de empinar el codo sin demasiada mesura.
    La sabiduría popular da una solución para evitar beber: cuando lloran los sarmientos (una vez podados les chorrea la savia), se mezclara este líquido con vino o lo que se tenga por costumbre beber. De ello se tomara un vaso cada día y durante seis jornadas. La persona que así lo hiciere aborrecerá para siempre el alcohol.
    Si por desgracia llega un momento en que tenemos "algo de sangre en el alcohol de las venas", en primer lugar no faltara el compañero de farra que dará consejos tan inoportunos como ineficaces. Posiblemente lo único que alivie a nuestro héroe trasegador de bebidas, sea masticar e ingerir ocho o nueve granos de café.
    Lógicamente lo ideal será tomar unas copas y suspender el transvase enseguida que se observen los primeros síntomas. En la practica lo que se pretende es beber mas que el compañero y decir que el alcohol no le afecta a uno. Antiguamente se recomendaba para poder empinar el codo sin sufrir sus consecuencias los siguientes remedios:
    Comer en ayunas nueve almendras amargas.
    Exprimir hojas de melocotonero hasta formar una tacita llena con su zumo. También se tomara en ayunas.
    - Comer un buen pellizco de semillas de coles y ajenjo. Su nombre científico es Artemisia absinthium.
    - Otro remedio nos recuerda las juergas en tiempo de los romanos: ponerse sobre la cabeza una corona de ramos de hiedra.
    - A los amantes de las cosas más complicadas les servirá lo siguiente: mezclar 100 gramos do zumo de col, mas 100 gramos de zumo de granada, mas 50 gramos de vinagre. Todo ello se hierve y se hace un jarabe, que puede guardarse durante bastante tiempo. Antes de beber se toma medio vaso y el alcohol no causara efecto.
    - En algunos restaurantes hay la loable costumbre de servir un primer aperitivo antes de la comida. Cabe recomendar a los camareros que tengan el detalle de servir un plato con rabanitos. Efectivamente, el que tome cuatro o cinco rabanitos antes de beber, tampoco sufrirá por los excesos de alcohol.

    --------------------------------------------------------------------------------------------

    Algunas cosas son bastante curiosas. Saludos.

  • Más leído
  • Más recomendado

- No hay entradas a destacar -

- No hay entradas a destacar -

Cookies en verema.com

Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.

Personalizar
Rechazar todas
Aceptar