¿Enólogos itinerantes sí o enólogos itinerantes no?
Desde hace tiempo veo que enólogos de renombre trabajan para varias bodegas ubicadas en territorios completamente diferentes. En algunos casos el enólogo se implica al cien por cien con la bodega pero en otros muchos simplemente colabora en calidad de "asesor".
En el primer ejemplo siempre me he preguntado por la capacidad que puedan tener estos profesionales para entender un terruño en un relativamente corto espacio de tiempo con todo lo que ello implica de complejidad de suelos, variedades, clima...
En el segundo, a mí siempre me entra la sospecha de que el susodicho tan sólo ponga el nombre y cobre el cheque ... ¿Cómo lo veís?