La cara menos amable del vino sudafricano
El vino sudafricano se ha sabido ganar un puesto importante en el mercado internacional del vino no sólo por su calidad sino también por su bajo precio.
Lamentablemente, la cara oculta de sus buenos precios son las pésimas condiciones laborales de los recolectores de uva que han sido denunciadas por Human Rights Watch.
Y no estamos hablando de pequeños viticultores que tienen que competir con las grandes empresas sino de multimillonarios sudafricanos como la familia Rupert que paga 69 rands por día de trabajo. Para que os hagáis una idea, los trabajadores están luchando por obtener un sueldo mínimo de 150 rands al día que son equivalentes a 11,50 euros, en Francia se paga 50 euros al día por el mismo trabajo.
Tras leer esta noticia en El Pais creo que me lo voy a pensar dos veces antes de comprar una ganga sudafricana...