El futuro del vino: Una defensa de los vinos naturales.
Existen muchas teorías de porqué el vino no es suficientemente atractivo para el consumidor joven; desde la excesiva “severidad” del producto, precios demasiado altos, etiquetas poco atractivas o que no está suficientemente presente en los locales. Todas estas teorías pueden ser ciertas y falsas a la vez pero son una aproximación muy superficial del verdadero problema, el producto en sí.
El vino en España ha recibido muchos “golpes”, la parkerización (ese empeño de hacer vinos que le gusten a un abogado de EEUU), la “avaricia” e “industrialización” que ha bajado los estándares de calidad, y el poco celo por el terruño, la vid y del Vino (con V mayúscula). Y aún así, España es un país que elabora buenos vinos; buenos vinos baratos, de precio medio y caros pero, la diferencia entre “bueno” y “excelente” es abismal. No nos podemos conformar con hacer vinos buenos, fáciles, con etiquetas y nombres llamativos, además tenemos que buscar siempre la excelencia, en la medida de lo posible, claro está; Sin ese leitmotiv, sin esa búsqueda griálica, esa huella de la tierra y la uva ¿Qué es el vino? … Sólo una bebida.
Creo en el futuro de los vinos naturales. Creo que son de los pocos que podrán reflejar perfectamente los criterios de terruño, vid y enólogo. Muchos son capaces de trasladarnos a un territorio, a una zona específica con mucha facilidad. Una de las preguntas que suelo hacerme es -¿Qué es para ti el Empordà? (por poner un ejemplo) - Para mi es mar, roca, girasoles, olivos, sal, frontera, pinos; A lo que inmediatamente me pregunto qué vino del Empordà imprime en mi paladar todas estas memorias y, ahí, es donde varios de los vinos naturales de esa zona que he catado prueban su valía y su fidelidad a un territorio, a unos recuerdos y a la tutela de una mano experta y apasionada; porque sin pasión no hay Vino, hay vino en minúsculas.
No nos podemos conformar, ni como productores, ni como consumidores, con vinos buenos. Queremos Vino excelente, de muchos precios, que nos haga viajar, que nos inunde de ideas, que nos emocione con su historia y que podamos aplaudir al bebernos la última gota como si se tratase de un concierto, de una obra de teatro, de una exposición, de una película … de Arte.
Sé que hay muchos vinos naturales que no valen nada y que en parte son una moda pero ¿Qué opináis? ¿Cómo veis los vinos españoles en el futuro y qué esperáis de ellos?
Un saludo a todos, nos vemos en Barcelona el 10 de Noviembre !!!
Fredi Bassal Esteve