Y seguirá cambiando el cuento...
Ver mensaje de G-M.No he tenido tiempo de leer todo el hilo pero por lo que he visto por encima y por lo que tú me cuentas -y sé que no me engañas porque luego te pillo ;-)- todo encaja con lo que te dije en mi anterior respuesta pero tengo algo más que añadir.
Si bien en este hilo se ha hablado de "modas" también se ha hablado de "evolución del gusto" y yo creo que ambos conceptos están involucrados en este cambio. Y añado uno más, principio y fin de ciclo.
- Modas: Es cierto que las hay, en el vino y en todo lo demás. Lo que es importante es discernir si se basan en algo sólido o sólo en humo, si es como un grupo que tiene sólo un éxito o si con el tiempo va a ser un grupo con una trayectoria consolidada (perdón por el paralelismo rockero pero es el primero que se me ha ocurrido).
- Evolución del gusto: ¡Ahí me han dado! Desde que empecé en esto del vino un poco en serio y no va más alla de 6 años (¿Sólo?!!!!!! Me parecen muchos más...) mis gustos han evolucionado de tal manera que no me reconozco en aquella aficionada que se registró en Verema en agosto del 2008. Ahora bebo mucho más vino blanco que tinto ¡quién me lo iba a decir! Y disfruto como una niña con mencías bercianas y gallegas, garnachas gallegas, vinos canarios, he redescubierto Rioja, apenas bebo Riberas del Duero y los finos y las manzanillas se están convirtiendo en una perdición ¡Hasta me estoy enganchando al vino italiano!!! Con la garnacha me ha pasado lo mismo, pero eso no me hace despreciar la garnacha aragonesa de mis principios ni mucho menos ¡Ay mis Cotos de Hayas, mis Tres Picos, mis Fagus! Les tengo un cariño tremendo, pero el otro día no podía dejar de maravillarme ante la expresión fina, elegante y al mismo tiempo con grandísima personalidad de un Pegaso de Telmo Rodríguez.
- Ciclos: He llegado a un momento de mi vida que cuando echo la vista atrás lo que veo tras de mí, tanto a nivel general como personal, se resume en ciclos que comienzan, se desarrollan y se cierran para volver a empezar de nuevo de otra manera, en otro contexto, con otra pesrpectiva. Como digo, esto es aplicable a todo, y en ese todo está el vino. El ciclo de la garnacha aragonesa puede que haya acabado pero ese fin tan sólo augura el principio de un ciclo nuevo porque nada termina del todo sino que renace de otra manera. Estaré muy atenta a ese renacimiento.
PD1: Esta guerra o polémica la vivo en casa todos los días, Javi tira más a Aragón, yo más a Ávila, y todavía seguimos juntos y bienavenidos, la mayor parte del tiempo... ;-)
PD2: Perdón por los dos ladrillos pero es que me has puesto filosófica Aurelio.
Un abrazo!