Re: Fatiga del catador de vino: ¿Pistas, remedios?
Ver mensaje de Mara FunesEs cierto.
Esa fatiga me sucede a mí también no sólo el catar sino cuando llevo 3-4 días seguidos de beber bastantes vinos en la comida y en la cena. TODO en la vida necesita un descanso, hasta lo que más te pueda apasionar del mundo y TODO tiene una medida. Los excesos agotan, fatigan y hacen que pierdas el gusto por eso que tanto parece que te gusta.
Además, si no escupes mucho, el hígado, riñones, sistema nervioso y el cuerpo en general necesita un descanso para su recuperación y regeneración (mal que nos pese, el alcohol, aunque sea vínico y de vinos muy buenos, no deja de ser un neurotóxico depresor del sistema nervioso central, aunque tenga virtudes cardiovasculares en cantidad moderada).
A veces (no siempre, pues hay semanas que no me es posible), lo que hago es tirarme 3-4 días (de lunes a miércoles o de lunes a jueves) sin probar ni una gota de vino ni cerveza, ni nada de nada de alcohol. El primer vino que pruebo el jueves o viernes noche, salvo que sea una castaña (que no suele ser así ya desde hace tiempo en mi caso), me suele saber muy bien y lo disfruto como nadie.
Una solución para no perder el norte en catas y ferias profesionales (sobre todo si son muchos vinos a catar) podría ser:
- Agua entre copa y copa. En muchas catas ya pido una copa de agua aparte para ir limpiando la boca entre vino y vino.
- En una feria donde vas a probar 50-60 vinos, o si quieres dar una valoración lo más objetiva posible a cada vino: escupidera (salvo en vinos muy buenos que te dé pena y tomes un poco) e ir comiendo colines o algo sólido para asentar el estómago.
Eso y, si aún y todo esto piensas que te vas a pasar con la ingesta de alcohol, pues ir preparado con suplementos de vitaminas del grupo B (B1-B6-B12) e hierbas hepatoprotectoras como el cardo mariano, diente de león, boldo, etc, teniendo en cuenta que el cardo mariano es ligeramente laxante, el diente de león es un poco diurético y el boldo es ligeramente sedante (más conveniente, en este último caso, tomarlo DESPUÉS de la cata o la feria de vinos pues, se supone, vas a dormir "la mona"). No son la panacea ni milagrosos (nada lo es), pero son (vitaminas y hierbas), una ayudita para un hígado y riñones desbordados de trabajo cuando los vinos a catar son muchos y no nos acordamos mucho de la escupidera jeje ;)
Un saludo
En la victoria mereces beber champagne; ¡en la derrota lo necesitas! (Napoleón Bonaparte. 1769-1821)