Restaurante Taberna Viavélez
Sábado, 7 de Febrero de 2015
Como somos gente cumplidora y ordenada (sobretodo en lo que a organizar saraos se refiere), nos pusimos manos a la obra para acometer aquello que dejamos dicho en la II Cata de Barolos viejos, es decir, seguir por los Barbarescos.
De nuevo, y como ya se aprecia en el título, decidimos dividir la monográfica en dos tandas; este post corresponde a la primera de ellas, celebrada el pasado 7 de Febrero, quedando la segunda para fechas por decidir. En todo caso, y a modo de preámbulo, diré que si de inicio ya teníamos claro el hacer dos sesiones, esta primera tanda refrendó aún más esa idea, pues la calidad media fue muy elevada.
El lugar elegido fue la madrileña Taberna Viavélez, donde Paco Ron nos diseñó un menú que brilló a gran altura (podéis ver los detalles en la reseña que colgó EuSaenz en la sección de restaurantes). Si a ello unimos que todo fueron facilidades para la organización (preparación de botellas, copas disponibles, servicio…), pues hay que felicitar a todo el equipo por su gran trabajo, en especial a Paco y a Javier. Lo cierto es que disfrutamos muchísimo.
Para comenzar e ir abriendo boca, nada mejor que un par de botellas de champagne, ambos de los amigos de Champassion (¡gracias!), que fueron maravillosamente bien para preparar el paladar mientras dábamos cuenta de los aperitivos.
S. Mathieu Cuvee Prestige Brut
Su rosado me gustó bastante y este brut confirma sensaciones: estamos ante un buen productor.
70% pinot noir y 30% chardonnay, 4 años de crianza.
Un champagne con bastante dosage (8,6gr.) pero muy equilibrado, acidez y puntas cítricas que le dan frescura. Buen comienzo.
Charlot-Tanneux L’Extravagant
Productor del que ya hemos probado toda su gama y que no deja nunca indiferente. Estilo muy personal y ciertamente complicado.
Este millesimé (tope de gama del productor) procede de una sola parcela y está compuesto de un 50 % Chardonnay, 25 % Pinor Noir, 25 % Meunier. Apenas 30 botellas para España.
Color oro bruñido apagado, casi asalmonado, que hizo que algunos pensaran que estábamos ante un rosado. Muy vinoso y complejo, con un perfil un tanto oxidativo, parece tener gran capacidad de envejecimiento.
Como digo, es un estilo que genera debate. A mí me gusta mucho por su originalidad, aunque quizá no está en un momento muy expresivo. No es barato, pero creo que merece mucho la pena probarlo.
GAJA BARBERA BARBERA SORI VAGNONA 1971
Comenzamos la cata en sí con este viejo vino de uva Barbera, del gran Gaja y en añada grande en el Piamonte.
Color rojo rubí bastante limpio, con ribete aún rojizo, poco evolucionado.
Nariz muy fresca, no muy profunda pero muy frutal (zumo de uva), con toques animales, metálicos, fruta ligeramente licorosa y un fondo especiado.
En boca mantiene esa viveza y frescura, tiene estructura y ese nervio ácido tan típico de la barbera, repite ese tono de fruta roja licorosa sobre un fondo de especias, tabaco y cuero viejo. Final persistente.
La uva barbera no goza del prestigio de la nebbiolo, pero este vino da una idea de lo que un gran productor puede conseguir con ella.
[8.9]
FRANCO & FIORINA BARBARESCO 1961
Primer barbaresco de la cata y vinazo. Esto sí que es llegar y besar el santo.
Juancho Asenjo me puso en la pista de este reputado productor clásico, que empezó a embotellar allá por los años 40, ganando pronto bastante notoriedad.
Color rojizo aclarando hacia un rubí pálido en el ribete, limpio y brillante, sin presencia de precipitados, de capa media.
Preciosa y delicada nariz que da la cara casi desde el inicio, con tonos florales (rosas) y frutales (cereza madura levemente licorosa). Con tiempo gana en complejidad, apareciendo matices de cueros y especias, toques terrosos, notas de sangre y caza, pero todo ello contenido, de una gran elegancia.
En boca es puro terciopelo, de nuevo es pura elegancia, firme pero con todo en su justo punto, con una buena acidez y un tanino finísimo y pulido ya, finamente especiado pero sin renunciar a esa fruta roja macerada. Final muy largo de gran calidad, especiado y finamente amargoso.
Un gran vino sin duda, en un momento de consumo excelente, que a algunos nos recordó el estilo fino y elegante, muy clásico, de los barolos de Pio Cesare.
[9.45]
MARENGO & CUGNASCO BARBARESCO RISERVA SPECIALE VALFIERI 67
Dado el éxito de este “cuasi desconocido” productor en la cata de Barolos, hicimos un esfuerzo por volver a tenerlo en esta sesión de Barbarescos. Y de nuevo sorprendió muy gratamente por su calidad y por lo bien que envejece, nada en él indica que estamos ante un vino acercándose a los 50 años.
Color rubí con destellos rojizos y granates, muy brillante, de capa media alta, sin apaenas cambio en el ribete.
Nariz fresca y casi juvenil, de buena intensidad, cambiante y ganando en complejidad. Comienza franca de inicio, con mucha fruta roja muy madura, especias dulces (nuez moscada, vainilla), setas y hierbas de monte y un ligero punto balsámico (after eight).
Paso de boca ágil y nervioso, con gran acidez que acompaña un tanino aún vivo pero de gran calidad, confirmando lo percibido en nariz: fruta madura sobre un fondo especiado. Final muy largo que deja una huella a especias y tabaco de calidad.
Un vino que parece tener aún un gran recorrido y con una calidad tremenda ya. Productor a seguir de cerca.
[9,45]
GAJA BARBARESCO 1969
Hablar de Angelo Gaja es, sin duda, uno de los grandes mitos del Piamonte y del vino mundial. Elaboradores de vino desde mediados del s.XIX, Giovanni empezó a embotellar a finales de los años 30 del siglo pasado. Angelo se incorporó a principios de los 60, por lo que esta botella es del periodo de transición. Este dato tiene una enorme transcendencia, ya que Angelo es considerado un productor “moderno” frente a su padre, tradicionalista a ultranza, por el empleo de roble francés nuevo en los vinos. En la segunda tanda tendremos ocasión de probar uno elaborado enteramente por él, veremos si se nota el cambio de estilo. Pero vamos a este magnífico 69 que catamos.
Color rubí, con destellos rojizos y amarronados y un ribete donde asoman los tonos teja, de capa media.
Ligeramente reducido de entrada, va desarrollando una nariz compleja y de reconocible madurez, mostrando tabaco, chocolate amargo, finas especias, caza, monte bajo y una buena fruta roja licorosa.
Boca sabrosa y con mucho volumen, con el tanino ya sedoso y bien integrado, buena acidez, un conjunto con equilibrio y elegancia que sabe a frutos rojos con un deje licoroso y una enorme paleta terciaria como apuntaba la nariz (cuero, tabaco, café tostado). Final de notable longitud y persistencia.
La del 69 no es una gran añada, pero aún así Gaja consiguió armar un vino con un nivel muy alto, al alcance de no muchos productores. Está en un buen momento que creo mantendrá sin problemas algunos años más.
[9.4]
BORGOGNO BARBARESCO RISERVA 1970
Este productor nos fascinó con su Barolo Riserva 61 y especialmente con el 67, por lo que no dudé en hacerme con una botella de este Barbaresco Riserva 70, otra buena añada en la zona.
Color rubí claro con ribete atejado, muy limpio, lágrima densa.
La nariz empieza tímida y poco nítida, con puntas alcohólicas y tonos de reducción; aireando van saliendo notas mayoritariamente terciarias (especias, torrefactos), monte umbrío y tímidos apuntes de fruta reducida.
En boca se muestra pulido, tiene estructura pero parece un poco apagado, con la acidez bien medida, pero cierta rusticidad que lo penaliza; final persistente, especiado y amargoso.
Es un buen vino, pero le falta finura y mayor definición y nitidez. Y eso en la tanda en que estaba se aprecia aún más.
[8.7]
D. GIACOSA BARBARESCO 1973
De nuevo un casi desconocido productor dio la campanada en la cata. Y en este caso además con una añada menor en la zona. Es la grandeza de este tipo de catas y de cómo evolucionan los vinos en la botella.
Color rojo rubí bastante cubierto y poco evolucionado, ribete rojizo, muy limpio y brillante.
La nariz más franca y directa de la sesión, de gran complejidad, apareciendo fruta roja madura en primer plano que se completa con aromas especiados, animales (faisandé), toques terrosos y trufa, trazas minerales…
Boca apretada, con una acidez portentosa, envolvente, sabroso y muy fresco, con fruta muy madura sobresaliendo sobre esos tonos especiados y minerales apuntados en nariz. Final largo, finamente especiado.
Un vino fantástico que parece tener cuerda para rato, magnífica sorpresa.
[9.5]
PRODUTTORI DEL BARBARESCO BARBARESCO 1979
Hablar de Produttori es hablar de Barbaresco. Aunque los orígenes se pudieran remontar a finales del s. XIX con la fundación de la Cantine Sociali, la cooperativa como tal nació en 1958. EN la actualidad aglutina una sexta parte del viñedo de la zona.
Color rubí con destellos rojizos y ribete poco arcado, capa media-alta, limpio.
Nariz precisa y limpia desde el principio, de mucha viveza, predominantemente frutal y floral, complementada con aromas especiados, a retama y monte bajo, y toques terrosos.
Entrada potente, con buena estructura y acidez, bien armado y sabroso, con frutas rojas en licor (cerezas) sobresaliendo sobre los tonos especiados (clavo, pimienta blanca), de cacao, incluso balsámicos. Final de buena persistencia y sapidez, muy fresco.
Un vino con gran viveza, que sin tener una complejidad excepcional, convence por su buena definición (en contraposición a lo que pasaba con el Borgogno).
[9.1]
G. MORESCO BARBARESCO “PODERE DEL PAJORÉ” 1980
Giovanni Moresco es uno de esos productores artesanos y defensores de lo tradicional que apenas se oyen fuera de los circuitos de “conocedores” de la zona. Y ello a pesar de que fue reverenciado por muchos grandes productores locales (como el mismo Gaja) hasta que se retiró en los 80 (precisamente Gaja adquirió sus viñas).
Vinos muy cotizados y escasos, con producciones en el entorno de 20.000 botellas (sólo algo más de 2000 en el 78) y donde se mimaba la calidad de la uva. Da fe de ello el hecho de que entre 1967 y 1980 sólo embotelló 6 añadas
Color rojizo con matices amoratados aún, con poca variación en el ribete, muy limpio, de capa media-alta. Sorprendente.
La nariz confirma esa primera sensación de “juventud”: confitura de frutos del bosque (frambuesa, mora), regaliz, con unos incipientes toques especiados y minerales, formando un conjunto fragante, de gran intensidad y definición frutal.
Boca ampulosa, con mucho peso y volumen, de nuevo eminentemente frutal (ciruela, mora), con excelente acidez, muy fresca, y un tanino muy fino de gran calidad aún perceptible. Final muy largo, frutal y deliciosamente balsámico.
Vino jovencísimo, con 35 años aún está desarrollándose en botella hacia una mayor complejidad, sin duda hay materia de calidad para hacerlo. A pesar de ello, la frescura que tiene y esa gran definición frutal a mí me fascinó, siendo uno de mis favoritos. Una deliciosa rareza.
[9.55]
Para terminar, pudimos probar por primera vez un viejo Barolo Chinato, en este caso una botella de Enrico Serafino de los años 60.
El Barolo Chinato es un digestivo elaborado con vino Barolo como base y aromatizado con especias. Se cree que fue ideado por G. Capellano a finales del s.XIX. Un concepto muy similar sino idéntico al del Jerez Quinado, por ejemplo.
Color granate con tonos anaranjados, con aspecto de grosor, glicérico. Intensa aromática a especias dulces y tonos herbáceos amargosos. En boca tiene un buen balance dulce-amargo, es cálido y de cierta densidad, y tiene un postgusto largo, licoroso y agradablemente amargo. Una curiosidad.
A modo de resumen, y creo que este fue un sentir unánime (la mayoría de los catadores habíamos participado en las de Barolo), esta sesión tuvo una calidad media superior a las de Barolo, todas las botellas en perfecto estado y muy satisfactorias, aunque ninguna dejó esa estela de vino excepcional y emocionante como ese Barolo del 55 de P. Cesare o el 67 de Rinaldi, aunque algunos no estuvieron nada lejos (Franco&Fiorina por ejemplo).
Pedí a cada catador (9 en total fuimos) que me diera sus tres favoritos; los votos se repartieron entre 5 vinos (Franco&fiorina, Gaja, Giacosa, Marengo y Moresco), resultando el siguiente “podio”:
1º Donato Giacosa 1973 (Votado por 8 catadores, 3 como primero)
2º Marengo&Cugnasco Ris.Sp. Valfieri 1967 (7 votos, 2 como primero)
3º Gaja 1969 (4 votos, 2 como primero)
En fin, volveremos a hablar pronto de Barbarescos viejos, porque como anticipaba, ya estamos preparando la segunda ronda. Y promete sensaciones fuertes!!!
Fotos de los vinos:
S Mathieu Cuvee Prestige
Charlot-Tanneux L'extravagant
Gaja Sori Vagnona 71/D. Giacosa 79
Franco&Fiorina 61/Marengo Ris.Sp. Valfieri 67
Gaja 69/Borgogno Ris. 70
Produttori 79/G. Moresco 80
Serafino Barolo Chinato
Panel de la I Cata de Barbarescos Viejunos