¿El nuevo Priorat?
Vengo notando los últimos años que en general los vinos del Priorat se han aligerado para ofrecer mayor carácter aromático y una frescura que parecía impensable, la fruta es más fresca y menos sobremadurada y las crianzas parecen menos marcadas por la madera nueva. Se mantiene la mineralidad pero ahora es menos habitual que aparezca acompañada de cansinas notas de aldehídos o de excesos de volátil. Personalmente estoy encantado con este cambio que aprecio y espero que no afecte a los vinos que requieren más guarda. En fin, vinos más disfrutables, inmediatos y que no han perdido su músculo, mineralidad y marcado grado. ¿Que opinais?