En apoyo a los pequeños elaboradores de vino
Muy recientemente durante la celebración de un evento en Madrid, tuve la oportunidad de conocer a dos elaboradores, padre e hijo, que sinceramente me impactaron.
Presentaban tan sólo un vino (sobre esto volveré más tarde) un blanco godello de Valdeorras: Cepado Godello 2010 y me paré a probarlo porque había obtenido una muy buena puntuación (90) y no lo conocía.
El vino estaba muy rico, estaba muy bien hecho, con fruta carnosa bien presente, acidez herbácea potente, graso, largo y dulce, y vale sólo ¡¡¡¡7€ la botella!!!!! bien podría haber valido el doble.
Converso con ellos, el hijo habla, el padre escucha. Me cuenta lo que les cuesta hacer sus dos vinos (éste y el mencía tinto que no les permitieron traer), cómo suben los costes y lo difícil que es llegar al cliente; como el año pasado estuvieron a punto de tirarlo todo por la borda porque no sólo no ganaban dinero sino que lo estaban perdiendo. El padre asiente.
Han conseguido una puntuación estupenda y totalmente merecida, han llegado a Madrid con mucho esfuerzo y sacrificio, se merece que se hable de ellos y de otros muchos que como ellos hay a lo largo y ancho de nuestro país.
¿Conocéis alguna historia más así? Les podemos ayudar contándolas aquí y de esa manera no sólo les apoyamos a ellos sino que apoyamos a nuestro vino, no con palabras bonitas ni con estrategias macro-económicas, sino diciendo su nombre alto y claro para que los comerciantes, los restauradores o los aficionados que no les importe comprar por cajas, sepan que existen.
Gracias