Dinastía Vivanco
Dinastía Vivanco
Este fin de de semana he tenido el placer de visitar la bodega y el Museo.
Me han atendido de manera extraordinaria, es una bobega que evoluciona desde la venta masiva (Los Tinos) hasta la nueva instalación de elaboración de vinos excelentes- de autor vamos- he pateado Briones, La Guardia y Logroño y ¡no he perdido ningún punto!. Manda huevos esto parece un mal concurso de radio.
En el museo he enriquecido mis conocimientos por lo que he visto y con mi vena nacionalista- que no es solo para unos pocos- me ha emocionada ver que una de las inversiones de esta bodega sea un Sorolla si bien no el luminoso, si no un labrador valenciano con una vestimenta de interior con unos ojillos pintados de manera espectacular pero que no aguantarían la prueba de un número observador de la Benemérita.
Como siempre el vino no lo clasifico pues no llego a tanto, veo que ya lo han clasificado y parece que no muy bien; a mí me gustó tanto el crianza como el reserva- los 2 únicos que tienen; he comido en su retaurante al lado de la bodega y todo excelente.
Como siempre acabamos en La senda de los elefantes- que ningún logroñes sabe lo que es- y acabamos con un dolor de cabeza alto- no es de recibo que den esos vinos en la calle del Laurel.