Vino "domado" en botella, decantador o copa
Vino "domado" en botella, decantador o copa
Hola,
Un vino que está aún por domar, si no me equivoco, puede redondearse tanto en botella cerrada como oxigenándose en un decantador y, en último término, en la misma copa.
Pero supongo que nada tiene que ver el vino abierto en su ";momento de apogeo"; con el mismo vino pero forzado a redondearse en mucho menos tiempo gracias a una abundante oxigenación. ¿Podría explicar alguien qué diferencias pueden percibirse en el vino en función de cómo se haya redondeado? Saludos,
Pablo
Son dos procesos químicorgánicos totalmente distintos.
Ver mensaje de PabloHEn la botella tiene lugar una proceso de reducción debido a la ausencia casi total de oxígeno. Igualmente se producen otro tipo de reacciones químicas a nivel molecular, por lo que se producen las evoluciones y cambios de color según va pasando el tiempo.
Por contra, al decantar, se produce una reacción química totalmente contraria a la anterior: Oxidación. Por la obvia presencia de mayor oxígeno.
Por todo ello, y muy por encima, la evolución en botella nunca podrá ser ";sustituida"; por la decantación del vino ni por el ";trabajo"; en copa. Son cuestiones totalmente distintas y una no puede sustituir a la otra en ningún momento.
Espero haberte ayudado un poquillo con las diferencias más evidentes.
Saludos.
Jose
Re: Son dos procesos químicorgánicos totalmente distintos.
Ver mensaje de joseGracias, Jose!
Ya tengo más clara la diferencia entre los dos procesos. Lo que sigo sin comprender es cómo se percibiría eso en el vino... es decir, un tinte violáceo no se me va a amarronar por muchas horas de decantación que le eche, supongo, pero ¿en qué se distinguen los taninos domados en botella de los domados en decantador? ¿qué le ocurre a la madera en uno u otro caso? ¿Se integra de la misma manera? No sé, imagino que hace falta experiencia para percibir con claridad este tipo de diferencias, aunque deben ser realmente importantes (digo yo) para que realmente la guarda valga la pena... Gracias y un saludo,
Pablo
No puedes sustituir una cosa por otra...
Ver mensaje de PabloHEs imposible. Vamos con tus preguntas por orden:
- Color: En el decantador no habrá cambios. En la botella, guardada durante años, durante el proceso de reducción (recuerda que en decantador es oxidación), las partículas que dan color al vino se asocian unas con otras molecularmente, haciendo que se pierdan esos colores morados y vayamos más a teja, amarronados o ambarinos en los blancos. Eso no lo podrás lograr nunca con la decantación.
- Taninos: Igual que el proceso anterior. Los taninos de la fruta y la crianza se desarrollan de un modo que no podrás emular en un decantador, puesto que en este no habrá ningún cambio a nivel tánico.
Son procesos que llevan años y la decantación no los emula ni por lo más remoto.
- Madera: Bueno, pues en la crianza reductiva de la botella la madera, sus taninos, se irán integrando y evolucionando. Esto es, se van asociando moleculillas por aquí y moleculillas por allá, pero al decantar no haces nada con la madera. Lo que haces es que la fruta se muestre antes (o más), pero no hay reacciones a nivel tánico de modo análogo al que hay en la crianza en botella.
Entonces ¿cuando decantamos? Bueno, al decantar un vino razonablemente joven lo que buscamos es que en ese golpe de oxígeno surja la fruta de un modo más patente. Los vinos ";cerrados"; con ese golpe se muestran frutalmente más francos. Pero bajo ningún concepto obtendrás lo que obtendrías con la crianza reductiva, recuerda, esto es oxidación a golpes! ;)
Otro motivo para decantar. Pues vinos muy viejitos, con mucho ";poso"; en el fondo. Entonces los decantas muy despacito para que no caigan los posos y siempre en decantadores que no tengan tanta superficie expuesta, pues son vinos tan frágiles que ese súbito ataque de oxígeno les aturulla... y se te mueren :-(
Sé que son ideas muy generales, pero si nos ponemos más técnicos con antocianos por aquí y allá, entonces sí que nos liamos (yo incluido); sobretodo ten en cuenta que son dos cuestiones distintas y nunca (pero nunca-nunca-nunca) obtendrás lo mismo decantando que con la crianza en botella. Son cuestiones distintas y no sustitutivas.
Saludos.
Jose
Re: No puedes sustituir una cosa por otra...
Ver mensaje de joseGracias otra vez, Jose, por la clara y detallada explicación. Y no, no hace falta que entremos con los antocianos :) Sólo que algún libro y algunos mensajes de otros foreros me habían hecho pensar que la decantación sí servía, en algún caso, para domesticar un vino que se mostraba muy agresivo todavía y falto de botella, y no sólo para ";abrirlo";. Pero, bueno, igual los he entendido mal... Gracias en cualquier caso y saludos!
Pablo
Re: No puedes sustituir una cosa por otra...
Ver mensaje de PabloHLos procesos Oxido reductivos son importantes, pero no solo eso ocurre en botella.
Digamos que el decantaor lo que hace es aportar átomos de Oxígeno.
La evolución de los años, con la reducción en botella, produce mucho más fenómenos físicos, precipitación de los tartáricos, la sedimentación de las sustancias presentes en las sustancias solubres, etc, con cambios en el color etc.
Diríamos que el tiempo influye a travñes dos tipos de procesos, los físicos, con cambios en la apariencia del vino y los químicos, con cambios en los componentes iniciales y por supuesto en las características organolépticas. La decantación es solo una aportación de Oxígeno, que ayuda a mejorar los síntimas de las reducciones, aquello que organolépticamente puede desmejorar un vino: aromas dominantes de reducción, estrangulamiento del vino, esa sensación de decaimiento, que con una buena aportación de Oxígeno se evita.
Re: No puedes sustituir una cosa por otra...
Ver mensaje de tena sere algo mas practico:es como ver crecer a un niño si no lo decantas ves todas las etapas del vino como un niño que empieza ha crecer si lo decantas le das la pubertad enseguida.tu decides cual opcion te interesa mas.
saludos
Gracias por los matices, Tena :)
Ver mensaje de tenaYa me quedo con una idea general de todo lo que le ocurre al vino en la botella... y lo poquito que le ocurre en un decantador. Un saludo!
Pablo