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La (dura) realidad de los Colleiteiros del Ribeiro

10 respuestas
    #1
    Miguel Crunia

    La (dura) realidad de los Colleiteiros del Ribeiro

    La naturaleza del  ribeirao (oriundo del Ribeiro) tiende a ser pesimista. Son gentes comprometidas con su contorna, que se han quedado (o que han vuelto) para labrarse un futuro en una tierra a la que tanto aman. Gentes con conciencia social, que ven con preocupación como la despoblación del rural se ha convertido en un problema que les impide encontrar el relevo generacional que hace falta para continuar con su actividad productiva. Gentes que, a pesar de estar luchando por cambiar las cosas, ven justificadamente como el futuro pinta tan gris como las nubes que arreciaron con lluvias esta zona la semana pasada.

    Llegué al Ribeiro invitado por la Asociación de Colleiteiros para dar una ponencia en las jornadas que organizaron en el Museo do Viño Galego bajo el nombre ‘ Hablemos del futuro de la viticultura’. Fueron 3 días intensos en los que pude sumergirme en la realidad que afecta a los  colleiteiros del Ribeiro. Para quienes no estéis familiarizados con este término, un colleiteiro (o ‘cosechero’ si lo traducimos al castellano) es un bodeguero que no sólo elabora el vino en su adega (‘bodega’ en gallego), sino que también trabaja la viña. Durante esos días pude visitar in situ el trabajo de algunos de esos colleiteiros, al igual que tuve la gran fortuna de ser partícipe de una mesa redonda formada por algunos de los miembros de la Asociación con quienes no sólo caté sus vinos, si no que me hicieron partícipes de su historia personal, su situación actual, sus preocupaciones y su guerra diaria por que se ponga en valor la riqueza de la contorna.

    El papel que desempeña el colleiteiro es de vital importancia para la región porque son los guardianes de un patrimonio que, de otra forma, ya habría desaparecido. 

    Cabe mencionar que su trabajo está regulado por los estatutos de la DO, estableciendo su producción máxima en 60.000 litros anuales (aunque muchos de ellos apenas alcanzan este límite) provenientes de viñedos propios. Cómo véis, los pequeños no se pueden centrar en producir cantidad, sino que no les queda más remedio que competir por calidad. Para ello basan todos sus esfuerzos por elaborar de manera más artesanal y sostenible para poder embotellar vinos que hablen de su origen. Lo que es irónico es que, a pesar de que su trabajo se legisle, no se les permita etiquetar algún distintivo especial que distinga su trabajo del de las demás bodegas de la zona para que el consumidor valore y sea consciente de que esos vinos cuestan lo que cuestan por todo el trabajo que hay detrás en pro de la calidad. Se ve que tampoco interesa.

    Por si no fuese poco, desde el Consejo Regulador también quieren ampliar los límites de la DO con el fin de incluir tierras fértiles y llanas que puedan servir como marco de plantación para un océano de, presumiblemente, Treixadura. Una expansión que sólo se entiende si se mira con los ojos del tío Gilito porque, si de nuevo atendemos a la historia, las hectáreas de viñedo que se necesitan ya están ahí. Lo que pasa es que están comidas por el bosque. Se trata de los socalcos y demás viñedos históricos que, fruto de la despoblación y del envejecimiento de los labriegos locales, han quedado a merced de la naturaleza. Como es obvio, el coste de recuperar todo este patrimonio y de volverlo productivo es mucho más costoso que plantar en tierras de fácil acceso y mecanizables.

    El futuro del Ribeiro pasa por hacer atractivo el rural a los más jóvenes mostrándoles que en la región no sólo hay algo por lo que luchar, si no que se puede vivir de ello dignamente. Si no nos preocupamos por recuperar lo que nos puede dar una ventaja competitiva en el mercado, entonces, es entendible el pesimismo del ribeirao. La recuperación de los viñedos históricos no sólo significa que vayamos a competir por calidad, si no que nos ayudará a reforzar el valor añadido y ayudará a desarrollar un enoturismo necesario para la prosperidad de todos los sectores productivos de la comarca.

    ¿Cuándo nos dejaremos de chantajismo?

    Tristemente, la ampliación de los límites territoriales es la carta que los miembros del Consejo Regulador están usando como moneda de cambio con la que comprar el voto de los colleiteiros para, así, abrir el melón de la zonificación y llevarlo a debate (sin garantizar de que se empiece a trabajar en ello). Los colleiteiros llevan abogando desde un tiempo en pro de esta iniciativa y, como es lógico, quieren que el Consejo Regulador la tome en consideración para poder abrir una nueva vía para crear un valor diferenciador y reputacional para los vinos de la DO.

    Hablando en plata, al Consejo Regulador, esto, se la trae al pairo ya que, en su mayoría, representan los intereses de las grandes bodegas, las cuales están muy cómodas compitiendo en un mercado que prima la gran tirada de litros en detrimento de la calidad y quienes no se dan cuenta de que los vinos que compiten por calidad son los que sostienen la reputación de la DO. No son capaces de ver que, si la zonificación llegase a buen puerto, esto les ayudaría también a ellos a competir con más entereza en el mercado.

     

    Vosotros conocíais la figura de los colleiteiros? Habéis probado algún vino de ellos que os haya gustado?

    Miguel Crunia (7º Top 50 Best Somm UK). https://atlanticsommelier.substack.com/

    #2
    Juansanroman
    en respuesta a Miguel Crunia

    Re: La (dura) realidad de los Colleiteiros del Ribeiro

    Ver mensaje de Miguel Crunia

    No conocía esta figura, Miguel. Tampoco puedo estar seguro de si he probado alguno de sus vinos porque desconozco quiénes califican como "colleiteros"; me refiero a bodegas concretas. Puedes darnos el nombre de los que consideres mejores o más representativos?

    #4
    Juansanroman
    en respuesta a Miguel Crunia

    Re: La (dura) realidad de los Colleiteiros del Ribeiro

    Ver mensaje de Miguel Crunia

    Gracias, Miguel. De Bernardo Estévez tengo el Chánselus Castes Brancas (o Chans e Lus, que no tengo claro cómo es realmente el nombre) pero como es el 2021 estoy esperando para darle algo más de botella. Los demás no los conozco pero los apunto.

    #8
    Quillolim
    en respuesta a Miguel Crunia

    Re: La (dura) realidad de los Colleiteiros del Ribeiro

    Ver mensaje de Miguel Crunia

    Bos días, buena reflexión. Entre los colleteiros, salvo que se me escape, no veo a Anxo Rodríguez desde Eidos Ermos o los Pasás todos buenos vinos.

    En la pagina web de la DO si aparecen diferenciados colleteiros y bodegas.

    Lo que me pierdo un poco es si los colleteiros quieren que aparezca este término en la etiqueta porque podría ser más inmediato, porque la zonificación la veo para largo y ser colleteiro de una parcela pequeña, evidentemente no garantiza un grand cru.

    En Ribera de Duero, creo que hace años si se intento promover un "estudio" de las tierras pero, según las "malas lenguas" a algunas grandes bodegas y de prestigio, no le compensaba y se paró.

    saudos

    #9
    Miguel Crunia
    en respuesta a Juansanroman

    Re: La (dura) realidad de los Colleiteiros del Ribeiro

    Ver mensaje de Juansanroman

    Vinazo! Pero haces bien en darle guarda (yo lo dejaría hast 4/5 añitos si tienes paciencia jeje) ya que lo vas a encontrar mucho más expresivo con el paso del tiempo :) Él lo escribe todo junto, pero proviene de lo que dices tú 'Chans' (suelos) e 'Lus' (luz). 

    Miguel Crunia (7º Top 50 Best Somm UK). https://atlanticsommelier.substack.com/

    #10
    Tantra84
    en respuesta a Miguel Crunia

    Re: La (dura) realidad de los Colleiteiros del Ribeiro

    Ver mensaje de Miguel Crunia

    Interesante tema el de los Colleiteiros, Miguel. Curioso, pensaba que Manuel Formigo era colleiteiro, pero al menos en la web de la DO no figura como tal. Aún así, sus vinos me parecen muy destacables.

    El Chans e Lus de Bernardo Estévez es el sucesor de su antiguo Issué, uno de los primeros vinos emocionantes que probé cuando empezaba a interesarme por el mundo del vino (desconozco si sale del mismo viñedo, eso sí).

    De entre los Colleiteiros, además del gran Luis Anxo Rodríguez, destacar el trabajo de José Meréns. Tiene un blanco llamado El escondite, elaborado con Godello y Caíño blanco, que me apetece mucho probar (el resto de sus referencias me han gustado mucho).

    Adjunto el listado oficial de Colleiteiros. Es alucinante que teniendo un registro público de ellos, no puedan diferenciarse en la contraetiqueta de la DO. Como siempre, poderoso caballero...

     

    #11
    Juansanroman
    en respuesta a Tantra84

    Re: La (dura) realidad de los Colleiteiros del Ribeiro

    Ver mensaje de Tantra84

    Ah! Los de Luis Anxo Rodríguez Vázquez sí que los conozco y bien. El Escolma blanco es de los mejores blancos de España (y me encontré una botella con años en Nueva Orleans hace año y medio que disfruté muchísimo). Y el A Torna dos Pasas, un Caíño monumental.

    Tendré que investigar otros "colleteiros". Porque no sabía que Luis Anxo lo era...

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