Betanzos. De los prejuicios al resurgir de una comarca vinícola.
Betanzos. De los prejuicios al resurgir de una comarca vinícola.
En mi última visita a Galicia, tuve la oportunidad de adentrarme en una de esas regiones vitícolas que rozan los límites de donde se podría hacer viticultura: Betanzos. Dicho sea, como coruñés, es una región que me toca la fibra por proximidad. Llevo años recorriendo sus calles medievales e interesándome por ella y, la verdad sea dicha, hubiese publicado algo más sobre algunos de sus proyectos si no hubiese sido porque tenía sus vinos algo desactualizados.
¿Dónde está Betanzos?
Parece de perogrullo, pero los que seáis de fuera seguramente asociéis más este nombre a la fama que tienen sus tortillas (babositas y sin cebolla, como mandan los cánones) que a la de sus vinos. Normal. Hasta no hace tanto, incluso los lugareños salían corriendo antes que tomarse uno. Permítaseme la hipérbole, pero esa mala reputación aún es una losa que cuesta levantar.
Viticulturalmente hablando, Betanzos se encuentra en el extremo norte de Galicia, al este de la ciudad de A Coruña. Es la zona vitícola más septentrional de Galicia y una de las más norteñas, si no la que más, de toda España; donde se produce vino de forma continuada desde hace más de mil años.
En las riberas del Mendo y del Mandeo aún pervive la huella de una antigua viticultura fluvial. Hubo un tiempo en que la comarca albergó más de 1.200 hectáreas de viñedo y sus vinos viajaban por tierra y mar. Hoy, tan solo un pequeño puñado de viticultores devuelve la vida a esas laderas con paciencia y convicción. En Betanzos, la tradición no es pasado: es memoria viva y promesa de futuro.
Actualmente, el viñedo se reparte por los valles de esos dos ríos, en torno a los municipios de Betanzos, Bergondo, Coirós, Miño y Paderne, y también en algunas parroquias de Abegondo, Oza-Cesuras y Sada. El paisaje es de colinas bajas que se sitúan entre 50 y 200 metros de altitud. Aunque el granito aparece en algunas de sus lomas más altas, su presencia vitícola es casi anecdótica. Son los suelos de esquisto los que cobran verdadera importancia, aportando buena capacidad de drenaje al suelo.
Betanzos es una realidad aislada, viticulturalmente hablando. Hasta los viñedos del Ulla, en Rías Baixas, hay casi cien kilómetros de vacío en cuanto a plantaciones se refiere. Y, sin embargo, aquí, en este rincón justo en el límite donde la viticultura debería ser una tarea casi imposible, la vid sobrevive gracias a un microclima que hace que en Betanzos llueva menos que en las Rías Baixas: unos 800 litros al año frente a los 1.400 habituales en la zona de Cambados. Esa diferencia, aunque parezca pequeña, lo cambia todo: hay menos humedad, se necesitan menos tratamientos y existen muchas más oportunidades para trabajar el viñedo en ecológico.
Eso no significa que Betanzos no sea una zona muy difícil para el viñedo, porque lo es. Cada año es un mundo. El clima es plenamente oceánico: templado, muy húmedo (aunque menos que en Rías Baixas), con inviernos suaves y veranos que raramente superan los 30 °C. La influencia atlántica se deja sentir en forma de nieblas, humedad constante, corrientes salinas de la Ría de Betanzos y maduraciones lentas y, según el año, desiguales. A ello se suma una menor luminosidad, lo que hace que los vinos desarrollen menos grado alcohólico y conserven una acidez más marcada. ¡Ah! Y si por si eso fuera poco, desde hace unos años las avispas velutinas causan mermas importantes a las ya de por sí pequeñas cosechas.
Por todo ello, pensar en obtener todos los años vinos de alta expresión es algo muy complejo. Ahí radica el gran reto para los pocos viticultores locales que hoy quedan en la zona. Partiendo de la base de que muchas veces las condiciones microclimáticas no permiten alcanzar las maduraciones que se quieren, los esfuerzos se centran en entender las variedades para poder hacer el mejor vino posible.
Los retos de la IXP Betanzos: reconstruir desde la calidad
Hoy, son 6 las bodegas embotellando vinos de gran calidad, cinco de ellas amparadas por la IXP Betanzos ( Adega Casa Beade, Bodegas Rilo, Pagos de Brigante, Adegas Bordel y Lorenzo Bescansa) y, una, fuera de su amparo por tener la bodega donde elaboran unos pocos cientos de metros fuera de los límites territoriales ( Adega Os Chaos). Aunque todas las viñas están dentro de las fronteras de la IXP, por ese detalle, no pueden pertenecer a la IXP, un sinsentido.
La IXP Betanzos vive un momento decisivo. Pese a la calidad incuestionable de sus vinos, el tono general en la comarca es de resignación. Muchos productores, aunque orgullosos de lo que elaboran, han renunciado a plantar más viñas, esperando que algún inversor externo venga a hacerlo. Pero esa esperanza pasiva esconde un riesgo: que el supuesto ‘gran inversor’ acabe estandarizando el vino, repitiendo modelos que ya vaciaron de identidad a otras zonas gallegas.
El problema de fondo es más profundo: falta una visión empresarial y de futuro. La mayoría de viticultores viven de otros oficios y el vino, aun vendiéndose a buen precio, no da para vivir ni reinvertir. Esa precariedad explica el pesimismo y la parálisis. Sin embargo, el potencial está ahí: un territorio singular, variedades autóctonas y una generación de pequeños proyectos que ya están demostrando que Betanzos puede competir en calidad si se lo propone.
En la actualidad, cuatro nuevos inversores —con plantaciones en Paderne, Abegondo, Bergondo y Ares— están llevando a cabo nuevas plantaciones. Son iniciativas privadas, sin apenas apoyo institucional y con un sinfín de trabas administrativas: permisos que se eternizan, una burocracia absurda, precios desorbitados de los terrenos y escasez de mano de obra cualificada. Todo ello en un contexto en el que la administración, en lugar de facilitar, parece poner obstáculos a quienes apuestan por invertir y crear futuro en la zona.
Aun así, hay motivos para la esperanza. La creación de la Asociación de Viños con IXP de Galicia, que agrupa a dieciséis bodegas de las cinco IXP existentes, es un paso clave hacia la profesionalización y el reconocimiento institucional que tanto se necesita. El retoahora es claro: reconstruir el viñedo con una filosofía de calidad, sin miedo a la diversidad, apostando por atraer a jóvenes al rural, por la formación vitícola y por crear una auténtica cantera de nuevos productores.
El futuro de Betanzos no pasa por esperar a que otros vengan, sino por creer en su propio valor y trabajar por consolidar una identidad vitícola sólida, moderna y orgullosamente suya.
Os dejo, para terminar, el link al reportaje en profundidad sobre esas seis bodegas que hoy dibujan la realidad betanceira, con mis impresiones sobre sus vinos: https://atlanticsommelier.substack.com/p/el-resurgir-de-los-vinos-de-betanzos
¿Vosotros habéis bebido algo de esta zona últimamente?
Miguel Crunia (7º Top 50 Best Somm UK). https://atlanticsommelier.substack.com/
Re: Betanzos. De los prejuicios al resurgir de una comarca vinícola.
Ver mensaje de Miguel CruniaHace tiempo si, una bonita zona como casi toda Galicia, muy conocidas las tortillas que se elaboran poco echas y otros productos de la zona. Saludos
Re: Betanzos. De los prejuicios al resurgir de una comarca vinícola.
Ver mensaje de Miguel CruniaMuchas gracias, despiertas mucho mi curiosidad, hace tiempo que no pruebo ningún vino de la zona y me gustaría no solo catar alguno de los vinos que citas sino visitarla.
Re: Betanzos. De los prejuicios al resurgir de una comarca vinícola.
Ver mensaje de Josep_GallegoTe invito a que lo hagas. Además lleva varios días porque visitar las bodegas (que son poquitas) merece mucho la pena. Además si te quedas por Coruña ahora está super chula en tema copeo de vino de calidad. Nada que envidiarle a las grandes capitales. Y no es orgullo patrio esta vez jaja
Miguel Crunia (7º Top 50 Best Somm UK). https://atlanticsommelier.substack.com/
Re: Betanzos. De los prejuicios al resurgir de una comarca vinícola.
Ver mensaje de Miguel CruniaReconozco que este es un (otro) gran hueco en mi conocimiento vinícola de los vinos españoles.
El único que probé en su momento fue el Alicerce de Conexión Mandeo que me encantó. Desapareció ese vino porque los jabalíes destrozaron el viñedo y ya me contaste que además hubo problemas familiares con la bodega.
Leí con interés tus recomendaciones de los vinos de Pagos de Brigante pero todavía no han caído en mis manos...
Desde Coruña apenas se tarde media hora a Betanzos, verdad? Es Coruña el sitio para quedarse en una futura visita a las bodegas o hay algún pueblo cercano más recomendable?
Re: Betanzos. De los prejuicios al resurgir de una comarca vinícola.
Ver mensaje de JuansanromanSi, Coruña está a una escasa media hora, o menos, dependiendo del tráfico. Te puedes quedar en Betanzos también porque es un pueblo bastante pintoresco y bonito, pero yo casi que lo haría mejor en Coruña ciudad. Aunque no estén en la IXP es muy merecible lo que están haciendo los chicos de Adega Os Chaos y, ya dentro de la IXP, Ribeiras de Armea sea quizá el proyecto más reseñable junto Adegas Bordel y Rilo. Evitaría Lorenzo Bescansa por 'interferir demasiado' bajo mi criterio en sus vinos (aunque su dulce está muy rico). Rilo y Ribeiras do Armea son quienes poseen los viñedos de Conexión Mandeo y siguen elaborando cuvées con las uvas procedentes de ellos :) pero por separado, ya no como colectivo. El jabalí y las velutinas hacen destrozos todos los años, pero esa no fue la razón por la que dejaron de elaborar como colectivo ya que el viñedo todavía existe.
Miguel Crunia (7º Top 50 Best Somm UK). https://atlanticsommelier.substack.com/